
La peregrinación comenzó a las 10:00 horas en el Colegio Salesiano de Alameda, donde se llevó a cabo un acto de envío organizado por la Delegación de la Esperanza Joven. En este espacio, los participantes fueron invitados a reflexionar sobre la importancia del silencio, el discernimiento y el servicio como elementos fundamentales para vivir la fe y responder al llamado de Dios.
La jornada concluyó en el Santuario de San Alberto Hurtado con una solemne Eucaristía presidida por el cardenal Fernando Chomali Garib. En su homilía, el arzobispo invitó a los jóvenes a contemplar la vida de san Alberto Hurtado como un verdadero ejemplo de entrega, servicio y fidelidad al Evangelio, alentándolos a responder con generosidad a su vocación, ya sea en la vida matrimonial, sacerdotal o en cualquier forma de servicio al prójimo.
Durante su mensaje, el cardenal destacó la importancia de vivir con esperanza y confianza en Dios, señalando que: «No tengan miedo. El miedo no es de Dios; Dios nos infunde esperanza». Asimismo, recordó que los cristianos están llamados a construir grandes proyectos de vida inspirados en el amor y el servicio, dejando de lado la comodidad y el individualismo.
Al finalizar la celebración, exhortó a los peregrinos a regresar a sus comunidades renovados en la esperanza, convencidos de que el bien siempre es más fuerte que el mal y de que el amor de Dios continúa transformando el mundo a través de quienes ponen su vida al servicio de los demás, especialmente de los más pobres, los enfermos, las personas privadas de libertad y quienes viven en situación de mayor vulnerabilidad.
En esta significativa jornada también estuvo presente una numerosa delegación de la Red Educacional Santo Tomás de Aquino, encabezada por su director ejecutivo, Sr. Julio Bascuñán Bascuñán, junto a integrantes de la Casa Central, rectores, directores de pastoral, estudiantes y apoderados de los establecimientos que conforman la red, quienes vivieron con entusiasmo este encuentro de fe, esperanza y compromiso con la solidaridad.


